Dar de alta referencias en Vendor Central sin errores
Al dar de alta una referencia, los campos que más caro salen si están mal son dimensiones, peso, unidades por caja y códigos de barras. No son datos de marketing: son los que usa la logística de Amazon para calcular costes y para verificar recepciones, y un error ahí genera cargos y discrepancias durante años.
Dar de alta una referencia en Vendor Central parece un trámite administrativo: rellenas unos campos, subes unas fotos y ya está. Y luego, meses después, aparecen cargos que nadie sabe de dónde salen y discrepancias de factura que nadie sabe defender.
Casi siempre el origen está en aquel formulario.
Hay dos catálogos, no uno
Cuando das de alta un producto estás rellenando en realidad dos cosas distintas que conviene no mezclar mentalmente:
El catálogo comercial. Título, fotos, descripción, características. Lo que ve el comprador. Si está mal, vendes menos.
El catálogo logístico. Dimensiones, peso, unidades por caja, código de barras, categoría. Lo que usa el sistema. Si está mal, pierdes dinero sin enterarte.
El primero se corrige cuando quieras y el daño es reversible. El segundo se propaga a la operativa, a la facturación y a las reclamaciones, y arrastra durante años.
Los campos que hay que clavar
Dimensiones y peso
Del producto y de su embalaje de venta. Amazon los usa para calcular su coste logístico, y ese cálculo decide si tu referencia le resulta rentable.
Un dato inflado hace que tu producto parezca más caro de manipular de lo que es, y puede empujarlo hacia la situación de dejar de ser rentable para Amazon. Un dato corto genera incidencias en recepción.
Mídelo. No lo copies de la ficha técnica del fabricante, que a menudo se refiere al producto sin embalaje.
Unidades por caja
El campo que más discrepancias de factura genera de todo el formulario.
Si declaras doce y van diez, cada entrega descuadra. Amazon cuenta lo que recibe físicamente, tú facturas según lo declarado, y de esa diferencia salen deducciones que después tendrás que reclamar una a una, con la dificultad añadida de que tus propios datos te contradicen.
Códigos de barras
Que sean correctos, únicos y correspondan a lo que hay dentro. Un código duplicado entre dos referencias distintas crea un lío de catálogo bastante difícil de deshacer.
Categoría y atributos
Determinan dónde aparece tu producto y con qué filtros lo encuentra la gente. Un producto mal categorizado puede vender mucho menos sin que nadie entienda por qué, porque simplemente no aparece donde se busca.
El orden que evita problemas
Ordena tus datos antes de subirlos. Si tu ERP tiene las unidades por caja mal, subirlas a Amazon solo propaga el error a otro sistema. Este punto es además requisito previo si algún día quieres integrar por EDI, porque la integración transmite lo que le des, más rápido y en más sitios.
Una persona responsable del maestro de artículos. Cuando el alta la hace quien esté libre esa semana, los criterios cambian y aparecen inconsistencias.
Comprueba las primeras altas contra la realidad. Coge una caja del almacén, cuéntala, pésala, mídela y compárala con lo que dice la ficha. Hazlo con cinco referencias. Lo que descubras ahí suele aplicar a todo el catálogo.
Documenta el criterio. Si mides con embalaje o sin él, si el peso incluye el palet, qué haces con los packs. Sin criterio escrito, cada persona rellena a su manera.
Cómo auditar un catálogo que ya existe
Si ya tienes cientos de referencias dadas de alta con criterios variables, no intentes revisarlo entero. Prioriza:
- Las referencias que más facturan. Un error aquí multiplica su efecto por el volumen.
- Las que acumulan más discrepancias en factura. Los descuadres repetidos casi siempre apuntan a un dato mal puesto, no a mala fe.
- Las que reciben cargos recurrentes. Mismo razonamiento.
- Las que Amazon ha dejado de pedir. A veces el motivo no es de rentabilidad real, sino de unas dimensiones declaradas que no se corresponden con la realidad.
Ese cuarto punto sorprende a mucha gente: hay referencias que dejaron de pedirse porque alguien tecleó un peso con un cero de más, y nadie lo revisó nunca.
La regla que resume todo
Los datos logísticos no son papeleo administrativo: son parámetros de un cálculo económico. Rellenarlos con desgana es como negociar el precio de coste sin mirar los números. El resultado se paga igual, solo que más tarde y sin saber por qué.
Preguntas frecuentes
¿Qué datos son los más críticos al dar de alta un producto?
Las dimensiones y el peso del producto y de su embalaje, las unidades por caja, el código de barras y la categoría. De esos datos dependen el cálculo logístico de Amazon y la verificación de las recepciones, así que un error se propaga a costes, cargos y facturación.
¿Se pueden corregir los datos después?
Muchos sí, pero no todos con la misma facilidad, y mientras tanto ya han generado consecuencias. Cambiar dimensiones o unidades por caja de una referencia con histórico es más lento y conflictivo que hacerlo bien de entrada, porque hay envíos y facturas emitidos con los datos antiguos.
¿Por qué un error de catálogo acaba en un cargo?
Porque la operativa se apoya en esos datos. Si declaras doce unidades por caja y en realidad van diez, cada recepción descuadrará, generará una discrepancia en factura y hará que tus reclamaciones se apoyen en datos que no coinciden entre sí.